Suelo ir una vez al mes. A veces unos días antes, o después. Pero es más o menos siempre igual.
Ahora me dije: hasta que no quede nada, no voy.
Eso implica que mientras no se termine el café, en mi casa se comen cosas como albóndigas de arvejas con salsa blanca; empanadas de obleas de chocolate; sopa de harina y de postre, mermelada con galletitas de pescado.
Ya no tengo manteca, dulce de leche, ningún tipo de queso, azúcar de repuesto, hamburguesas, pizzas, suavizante, detergente, crema de leche, pañales, dentífrico en el trabajo, servilletas de papel, fiambre, huevos, nutella, galletitas.
Ven? no es tan grave. No me digan que no pueden vivir sin esas cosas a mano.

